La ‘mareona’ se quedó pasmada en Vigo


La afición celeste logró que los más de 4.000 seguidores asturianos apenas se dejaran oír ante la avalancha de juego local El desembarco rojiblanco no fue tan fiero como lo pintaban.Bonito colorido por las calles de la ciudad, gran ambiente como no se vivía esta temporada en Balaídos, pero a la hora de la verdad, la afición sportinguista apenas se dejó oír. Los celestes, desde la grada de Fondo más motivados que de costumbre, vencieron a los visitantes gracias al despliegue ofensivo de los de Antonio López. No hubo incidentes graves y se cumplió el dicho de primos hermanos.

mareona

Acudieron al estadio municipal los de siempre, es decir los 8.000 que han aguantado estoicamente un año nefasto, y compartieron grada con los más de 4.000 fieles del Sporting que decidieron meterse entre pecho y espalda las cinco horas de viajes que separan Gijón de Vigo.

La madrugada anterior y los minutos previos al partido fueron de claro color visitante, con los asturianos dando vida a unas calles viguesas que no respiran fútbol desde hace muchos meses. La grada de Preferencia fue reservada para los astures y los abonados celestes fueron ubicados en la superior de Tribuna. Balaídos fue rojiblanco hasta que comenzó a rodar el balón.

Antonio Lopez
Antonio Lopez da instrucciones.

El optimismo gijonés se vino abajo nada más empezar el encuentro y descubrir que el empuje celeste había puesto la portería de Roberto bajo acoso y derribo. No fue bien entrada la primera mitad cuando despertó el público visitante. La afición local no se dejó amilanar y respondió como no lo había hecho hasta la fecha este año, señal de que como dijo Roberto Lago ‘la nuestra es tan buena o mejor afición que la del Sporting’ y de que con muy poco los celestes responden.

Alguna luna rota y un detenido en un choque pacífico entre aficiones

Las aficiones más radicales de Celta y Sporting no tienen precisamente una relación demasiado cordial, pero a pesar de los rumores de un supuesto encuentro para saldar cuentas, no hubo que lamentar incidentes de gravedad. Alguna luna rota antes del partido, declarado de alto riesgo, y un joven gijonés detenido por una agresión con una llave de tuercas a un seguidor vigués.

Los habituales de la grada de fondo fueron retenidos al final del partido en el interior del estadio, desde donde corearon consignas contra los visitantes, hasta que todos los autobuses asturianos emprendieron su partida. /Atlantico


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