Sobre la posibilidad de una disolución de la sociedad el presidente respondió claramente: “Creo que nadie contempla esa posibilidad. Si los agentes concúrsales la contemplaran no estaríamos fichando jugadores a este ritmo. No puedo responder por ellos, pero no me han transmitido en ningún momento el temor a que pudiéramos llegar a esa situación”.
El presidente del Real Club Celta, Carlos Mouriño, y el director general, Antonio Chaves, comparecieron hoy ante los medios en una larga rueda de prensa en la que el jerarca celeste destacó que “el proceso concursal no está influyendo en el desarrollo tanto administrativo, como técnico y deportivo del club. La entidad no está sufriendo ningún tipo de paralización”. Mouriño afirmó con rotundidad que “estoy con muchísimas fuerzas para seguir adelante, unas fuerzas que vienen de lo que he querido y quiero al Celta”. Por su parte, Chaves hizo un llamamiento a los aficionados para que arropen al equipo y describió los proyectos iniciados de cara a la próxima temporada.
“Queremos transmitiros nuestra mayor ilusión y esperanzas para este nuevo año y este reto deportivo”, declaró Antonio Chaves, quien espera “que el aficionado apoye al equipo, a los jugadores, al escudo, que se hagan más socios que nunca y que acudan a animar a Balaidos para que juntos podamos ganar todos los partidos, empezando por el Girona”.
El director general analizó la situación deportiva del club a todos los niveles, desde las categorías inferiores hasta el primer equipo: “Hemos creado y potenciado una red de ojeadores para buscar a todos aquellos jugadores que destacan en sus equipos, tanto en Galicia como a nivel nacional”. Además destacó que se trata de un trabajo de futuro: “Nuestro objetivo y una de nuestras esperanzas es que estos jugadores de base lleguen al primer equipo, pasando por el Celta B”.
En relación al primer equipo, el director general reconoció que se están produciendo grandes cambios: “Hemos hecho un cambio muy importante, una estructuración global tanto a nivel técnico como estructural y de jugadores con la intención de cambiar el ánimo que existía dentro del vestuario y con la ilusión de crear un equipo potente, capaz de ganar cada partido y que transmita al aficionado el sentimiento que nos puede unir a todos, el celtismo”.
El presidente, quien contestó a numerosas preguntas sobre el plan de viabilidad, quiso transmitir calma y subrayó que “el acuerdo entre las partes más importantes está muy avanzado, pero ahora los administradores deben revisar y aprobar todo. Ahora son quienes nos deben marcar las pautas y los tiempos en función de su trabajo técnico”. Preguntado sobre el estado de las negociaciones con Caixanova, Mouriño precisó que “en este momento no hay negociación con Caixanova, hasta que los administradores concursales definan claramente cómo consideran el crédito con la entidad bancaria. Nosotros sentimos que no va a haber ningún problema”.
El mandatario se mostró en todo momento seguro sobre el futuro del equipo: “Quiero dejar un club perfectamente saneado en el aspecto económico, para que se pueda hacer un gran proyecto deportivo. Creo que lo estamos consiguiendo, lo vamos a conseguir”. Aclaró también por qué cuando asumió su cargo no estaba contabilizada toda la deuda, algo que habría sido imposible descubrir en aquel momento: “Como todas las empresas, las cuentas están auditadas y lo que dice el anterior administrador y lo que aparece en los libros de contabilidad te lo tienes que creer. El problema lo descubrimos más cuando empezaron a llegar facturas que no estaban contabilizadas en ningún lado. Eso habría sido imposible de descubrir cuando asumí mi cargo, aunque hubiera realizado una auditoría. Sólo lo podía saber el anterior administrador”. También quiso recalcar que “la deuda no ha crecido en absoluto desde que llegamos nosotros al club. No se ha pedido ningún crédito nuevo a Caixanova y, de hecho, hemos reducido esa deuda en algo más de tres millones”.

En el aspecto deportivo, el presidente asumió que “hemos fracasado deportivamente”, aunque matizó que “no por un director deportivo, sino porque tal vez nos equivocamos en el perfil de jugador a fichar o por la situación interna de la plantilla, con bastantes jugadores que estaban pendientes de salir o no. La máxima responsabilidad de lo que pase es mía y la asumo totalmente”. También quiso destacar que “el club lleva trabajando en la confección de la plantilla desde la temporada pasada, observando a los jugadores que nos podían interesar en función de quedarnos en Segunda o ascender a Primera. Negociamos con muchos jugadores a la vez y si se escapa uno no significa que no tengamos abiertas negociaciones con otros que también cumplen el perfil que buscamos”.
Además remarcó que “todos los nuevos fichajes han venido sin que al Real Club Celta le haya costado nada. Eso no es cuestión de un día para otro, de suerte o azar. Ahí se ve plasmado el trabajo que venimos desarrollando desde hace mucho tiempo. Llevamos hablando con jugadores desde la temporada pasada”. En cuanto a los fichajes que faltan por llegar, el presidente declaró que: “Nos faltan dos jugadores en la defensa y reforzar la delantera. Creo que el equipo quedará definido en unos días”.
Carlos Mouriño fue cuestionado acerca de la situación de algunos jugadores: “La decisión de apartar a Lequi no es de la directiva. Se negocia la salida de un jugador cuando un club se interesa por él. A partir de ahí nosotros tasamos al jugador y empezamos a negociar. El acuerdo puede ser que el jugador pague el valor que estipulamos, que lo pague el equipo interesado, que nos den un futbolista que nos interese… Lo que no vamos a hacer es dejar ir a jugadores del Celta a cambio de nada”. También desmintió que se separen a ciertos futbolistas por tener una ficha alta: “si fuera así Rubén y Peña tampoco estarían con el grupo”.
Otro de los aspectos que se trató fue la situación institucional del equipo y su relación con el aficionado:

“Este año es posible que perdamos abonados porque la afición está decepcionada. Contra eso debemos luchar y la gente debe darse cuenta de que puede cabrearse con la directiva, pero no debe dejar de ir al campo a ver a su equipo”.
El rejuvenecimiento de la masa de abonados es una de las prioridades del Real Club Celta, que no deja de poner en marcha iniciativas tanto para lograr este objetivo como para impulsar la difusión del celtismo en los sectores de menor edad. El club pone en manos de los jóvenes de entre 18 y 26 años, ambas edades incluidas, un carnet de bajo precio para facilitar que Balaídos se ‘llene’ de juventud.
El carnet joven permite asistir a los partidos del Celta por un precio de entre dos y siete euros.
El carnet joven del Real Club Celta ofrece unas ventajas sin igual en la Liga española, ya que muy pocos clubes ofrecen un tramo de edad tan amplio y unos precios tan reducidos para los beneficiarios de esta iniciativa. El club vigués pone este carnet a disposición de los aficionados con edades comprendidas entre los 18 y 26 años, ambas incluidas, y a unos precios realmente reducidos.
Los usuarios del carnet joven pueden presenciar cada partido en Balaídos por un precio que oscila entre los dos euros de la grada de Fondo y los siete euros de Tribuna. El Celta pretende rejuvenecer su masa social, darle las máximas facilidades posibles a los jóvenes aficionados para que puedan acudir a Balaídos y cumplir su deseo de apoyar al equipo. Aquellos que deseen adquirir este carnet podrán hacerlo con un precio por temporada que va entre los 45 y los 156 euros, sin competencia en la Liga española, al igual que la amplitud del tramo de edad, mucho más reducido en la mayoría de los clubes.
Se trata de que Balaídos vuelva a vibrar con su equipo, de que el Celta sienta el aliento de la grada en sus partidos como local, factor decisivo para realizar una buena temporada.
1 Respuesta a “Estoy con mucha fuerza, me la da mi amor por el Celta.”