Borja Oubiña trabaja a marchas forzadas en su recuperación a razón de ocho horas diarias con la idea de estar listo en la primera jornada de Liga. El medio centro vigués, del que se espera sea líder del equipo dentro y fuera del vestuario, afirma en esta entrevista concedida al Faro que lo importante no es llevar los galones, sino construir un grupo homogéneo y bien avenido.
-¿Cómo marcha su recuperación?
-Bien, aunque aún me queda un poquito. Estoy trabajando aparte con la idea de reincorporarme poco a poco al grupo. Con estas cosas ya se sabe, piensas que vas a estar recuperado antes. Hay que tener paciencia.
-Van ya diez meses de la lesión. ¿Cuando cree que podrá estar listo?
-Mi idea es estar cuanto antes. Desde que te lesionas es lo que piensas. Pero estoy tranquilo.
-¿Se ha marcado algún plazo para su reaparición?
-No porque normalmente estas cosas van lentas. Hay que tener calma y tratar de no agobiarse.
-¿Cree que estará para el primer partido de Liga?
-Espero que sí, pero hay que tomarse las cosas con calma.
-¿Con qué talante afronta su regreso al Celta?
-Bien. Me gustaría que las cosas estuvieran un poco mejor, que el equipo estuviese en Primera y no hubiese estos problemas. Pero bueno, es lo que hay. Debemos intentar hacer las cosas bien desde el principio y, sobre todo, volver a ser humildes y que todo el mundo participe.

-Usted será el capitán y también el futbolista que tendrá que llevar los galones.
-Bueno eso lo decís vosotros, los periodistas, pero son cosas del vestuario. Yo soy una persona más. Yo creo que más importante que tener un líder es hacer un grupo fuerte, entrenable, que escuche y se deje aconsejar. Todos tenemos que ayudar y aportar los nuestro.
-Pero de usted se espera que sea el líder dentro y fuera del campo.
-Yo intentaré dar lo máximo. Y es evidente que habrá gente que tenga más responsabilidad y gente que tenga menos, pero nada más.
-¿Le gusta un Celta tan gallego?
-No sé que pensará la gente de esto pero a mí es algo que me motiva. Si hubiese más gallegos mejor, pero el mercado está difícil. En todo caso, insisto en que lo principal es hacer un buen grupo, de donde sea la gente da un poco igual.
-Tal vez lo mejor después del batacazo de la pasada temporada sea empezar ce cero.
-Sí, pero con calma, sin pensar cosas raras. El año pasado teníamos mucha presión y este año la presión será para el Zaragoza y el resto a pelear. Como digo, tenemos que tener humildad, saber que no somos el Celta de hace cinco o seis años, sino el Celta de ahora. Somos un club de Segunda más con sus problemas y sus virtudes y debemos luchar por estar arriba.
-¿Es una ventaja no marcarse el objetivo del ascenso?
-La presión de tener que ascender perjudica, pero es inevitable. Pero debemos intentar manejar con un poco de tranquilidad todos estos problemas que tenemos por el año tan convulso que hemos vivido. Pensar en el día a día, aunque sea un tópico.
-Queda mucha gente por llegar pero al menos se sabe quién va a seguir y quién no. Eso es una ventaja con respecto al año pasado.
-Descender es muy duro. Lo vivimos nosotros el año pasado y lo vivirá el Zaragoza este año. Hay gente que quiere salir, esperas jugadores de un nivel que no te pueden venir. Aquí más o menos ya sabemos en qué nivel estamos y qué podemos y qué no podemos hacer. El primer año del descenso siempre es el peor.
-Supongo que también beneficia el hecho de que el listón esté muy bajo porque difícilmente se pueda hacer peor que la temporada pasada.
-Lo que si es cierto es que este año partimos con bastante más tranquilidad y la mayoría de la gente está contenta en el equipo. Cuando bajas a veces tienes una exigencias que no cumples. Si van ir mejor o peor las cosas no lo sé, pero tenemos que conseguir que la gente esté contenta con el trabajo.
