Movimiento accionarial de calado en el Celta. Un grupo formado por ex jugadores entre los que se encuentra Diego Placente, accionistas del club y alguna empresa de representación han decidido acudir a la ampliación aprobada en la junta extraordinaria para capitalizar la deuda que el Celta tiene contraída con ellos y que aparece en el informe concursal.
En total convertirán en acciones 3,5 millones de euros, lo que supondrá un 20% de las acciones del club según confirmó el letrado vigués Pablo Viana, la cabeza visible de la operación. Con semejante porcentaje pasan a convertirse en el segundo grupo accionarial del club por detrás de Carlos Mouriño y podrían entrar en el consejo de administración.
«Dentro de las tres opciones [se refería al cobro de la deuda concursal] hemos optado por agrupar todas las acciones que se podían sumar. Ahora mismo tenemos el 20% de control de las acciones sin descartar nueva adhesiones. Hemos arriesgado nuestro dinero para intentar entrar en el equipo de gestión y ayudar en lo posible», comentó en Radio Vigo el que fuera abogado el conjunto vigués.
Pablo Viana
El grupo del que ejerce de portavoz Pablo Viana ha operado con celeridad y ya ha procedido a presentar la documentación pertinente ante el registro mercantil de Pontevedra. Oficialmente no ha trascendido el nombre de los acreedores cohesionados al margen del propio Pablo Viana, pero entre ellos está Diego Placente y la empresa que le representa. Entre ambos tienen pendiente de cobro 2,3 millones de euros y aportan la mayor cantidad de ese 20%. Baiano, Núñez y Jorge Larena son otros de los futbolistas con cantidades importantes pendientes de cobro.
Viana, que estuvo en la junta extraordinaria del pasado martes, reconoce que este porcentaje «es minoritario con respecto a Carlos Mouriño y su grupo de empresas, pero no es lo mismo el 52% y tener enfrente un 20 o un 30% cohesionado dispuesto a ejercer una labor fiscalizadora. Avalamos la propia tesis de Mouriño de trabajar con luz y taquígrafos». El portavoz dejó claro que la intención del grupo es sumar fuerzas y ayudar a la gestión del club en todo lo posible «porque somos gente celtista y nuestro único afán es ayudar en lo posible al club. Aquí se trata de sumar fuerzas».
Una vez que finalice el plazo de adhesiones, que incluso podría llegar al 30%, el grupo pedirá de un modo formal su entrada en el consejo de administración con uno o dos miembros en función de cómo quede el accionariado una vez que finalice la ampliación de capital que se va a poner en marcha por un valor máximo de 24 millones de euros.
Mayoría de Mouriño
En estos momento el Celta tiene un capital social de 9 millones de euros de los que el 38% están en posesión del presidente Carlos Mouriño. Hasta la fecha el segundo grupo accionarial era el Grupo Miñor de la familia Barros con el 5,93% y el tercero Equipo Celeste con el 1,23%.
El nuevo colectivo quizás puede ser el heredero de esta última opción, que en su día había nacido como alternativa a la presidencia de Horacio Gómez. Ahora la entidad avalada por Pablo Viana aparece como agente fiscalizador de la gestión de Carlos Mouriño al frente del club vigués.

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