Federación de Peñas: me quedo en mi casa, nos leemos en la red, nos vemos por Balaídos…

Escribo esto para comentaros que tras un tiempo de reflexión sigo sin recuperar la ilusión ni la motivación suficiente para “volver a presentarme” a las elecciones de la Federación de Peñas del Real Club Celta de Vigo (FdP).

Si en la asamblea del pasado domingo 26 de Agosto se hubieran empleado las energías allí consumidas en simplemente votarnos, aplaudirnos, animarnos, desearnos suerte y ofrecerse a colaborar en lo que necesitáramos, sobre todo teniendo en cuenta que éramos la UNICA CANDIDATURA que se había presentado a unas elecciones, ahora mismo la FdP tendría UNA DIRECTIVA y os puedo asegurar que teníamos ilusión e incluso ganas de hacer las cosas bien y que por lo menos a mi no me iba a temblar la mano a la hora de tomar todas las decisiones drásticas que fueran necesarias para sacar nuestro proyecto y nuestras renovadas ideas para la FdP adelante, por el bien de todas las peñas.

Pero no fue así, se gastaron las energías en reventar todo, en buscar los pequeños fallos legales que se habían cometido para impugnar la directiva provisional, cuya única misión sólo era convocar las elecciones y posponer estas realizando para ello una ilegalidad todavía más gorda teniendo en cuenta que estábamos en una simple asamblea ordinaria. A mi sólo me sirvió para abrir los ojos y darme cuenta de que no merece la pena seguir en esto.

Gracias a todos los que apoyasteis esta candidatura desde el principio y también a los que os habéis preocupado por mi persona durante estos días, gracias a toda esta historia también descubrí que hay gente que merece de verdad la pena.
Siento que mi postura de dejarlo pueda decepcionar a los que habíamos creído que el equipo que habíamos confeccionado sería el ideal para reformar la FdP, pero ahora mismo no veo que fuéramos a conseguir nada, salvo dolores de cabeza y es por eso, que he decidido que es mejor quedar al margen de cualquier candidatura.

La peña “siareiros.net” como asociado de la FdP que todavía es, tratará de hacer una labor desde fuera de la directiva, podremos ayudar en algo puntual que podamos, pero el Celta y todo lo que le rodea, aparte de un sentimiento, que lo es, tiene que ser algo para pasarlo bien, hacer amigos y disfrutar, buscaremos relacionarnos con peñas afines para hacer las actividades que nos apetezcan, viajaremos o animaremos juntos al equipo, y seguiremos como siempre con nuestra labor de analizar, comentar, criticar o aplaudir tal cual hemos hecho en los últimos 11 años que llevamos dando la lata en internet y en todos los foros que nos dejen.

La FdP está herida de muerte, víctima de sus propios asociados. Una asociación de asociaciones de este tipo sólo tiene sentido si existe dentro de un ambiente de CORDIALIDAD entre las más de 70 peñas que la forman y no lo que estamos viviendo que estaréis todos conmigo que no conduce a nada bueno. Y ahora entre nosotros, que imagino que no nos estará leyendo (ni imprimiendo) casi nadie, también creo que si la labor de la asociación, que por cierto es bastante trabajo, consiste en organizar unas pancartas, viajar con el equipo, jugar un campeonato de fútbol y montar una comida de hermandad, no parece que sea necesario tener que pasar ciertas tensiones y momentos tan desagradables, la verdad.

No sé que pasará el próximo 7 de Octubre que es la nueva fecha prevista para las elecciones a la directiva, pero visto lo visto, veo tremendamente complicado que alguien sea capaz de montar una candidatura (hace falta reclutar a 8 directivos de 8 peñas diferentes). Si alguien lo consigue y es capaz de pegar los trozos para que esto siga adelante le deseo toda la suerte del mundo y que sea de verdad para conseguir lo mejor para el Celta y su afición.

Si queremos el equipo en primera división lo tendremos que llevar entre todos, empezando por pasar página al tema de ex-empleados, ex-ayudantes, ex-niñeras, Gustavos, Baianos y Oubiñas y centrarnos en que si es verdad que lo que queremos es buscar lo mejor para el Celta, tendremos que remar todos juntos con lo que tenemos: nuevos empleados, nuevos ayudantes, guarderías, Mancheves, Vitolos y Rubenes. También sería bonito que los medios de comunicación colaboraran dando el protagonismo a las peñas que más se ven y más animan en Balaídos en vez de otorgarlo por inercia a las habituales últimamente en los medios, con temas de “ultimatum” en la sede, recogidas de firmas, nostalgia e idealización de tiempos pretéritos y demás. Lo ideal sería juntar nuestras energías en el objetivo común que no es otro que devolver cuanto antes al Celta al lugar que le corresponde. Como decía un famoso jugador argentino en aquel anuncio de cerveza: “Lo más importante es sentir que en la cancha son 11 y fuera SOMOS UNO SOLO”.

Un saludo celeste desde Vigo

Nos leemos…

JES (version no imprimible)

Presidente de la peña celtista “siareiros.net”.
Ex-candidato a la presidencia de la FdP de la única candidatura presentada a las elecciones que finalmente no se celebraron el pasado 26 de Agosto tras la impugnación de la directiva provisional.

Puedes leer mas en http://siareiros.net/

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2.Carta de un aficionado- 6633: Un grito de desespesracion
1.

Hola a todos.

Esta tarde viví uno de los momentos más duros como Celtista. Se siente una enorme impotencia al ver cómo los cientos, miles de horas que le estamos dedicando al Celta no acaban de dar resultados. Llevamos más de un año trabajando sin descanso, poniendo al límite nuestras relaciones familiares (hijos, pareja…) por la tensión que genera todo lo que rodea al Celta. Y todo ello con un único objetivo: consolidar un club en primera división con aspiraciones de luchar por algo más que por la supervivencia (qué lejos se ve ahora este objetivo¡¡¡)

Este sábado, una vez más, el equipo defraudó a todo el Celtismo, a toda la afición, y sobre todo a los 6.633 que estábamos en Balaídos.

Hay días que me planteo si todo esto tiene sentido, si el desgaste personal, familiar, económico y social que estamos sufriendo valdrá para algo. Sinceramente, lo que me hace seguir adelante (y creo que a mi familia también), es sentir cosas como lo que habéis hecho esta tarde en Balaídos. Con un equipo patético, de nefasta apariencia en el campo, Marcador y Fondo comenzaron a cantar de menos a más. Cantaba cada vez más alto (…alé, alé, alé…), os contagiabais llevados por un sentimiento de responsabilidad y un compromiso que los que estaban en el césped y cobran bastante más que todos nosotros juntos nunca sentirán. El Celtismo no va en la nómina, sino en el alma de un pueblo. De repente, la gente en las otras gradas ya no veía el partido, os veía a vosotros. El escalofrío fue la sensación dominante, junto con admiración y respeto hacia los que os sentíais capaces de cambiar el rumbo del partido desde las butacas.

Cuando Río y Tribuna empezaban a contagiarse de vuestros cánticos me tuve que ir de mi asiento. Se me saltaron las lágrimas empujadas por un sentimiento de responsabilidad e impotencia que me llenó de rabia. Desde las escaleras que están al lado del palco seguía escuchando el cántico (…alé, alé, alé…) y veía al equipo empezar a luchar con cabeza. Los jugadores cambiaron su actitud porque entendieron que el celtismo no quiere estar encima de sus hombros como una losa, sino en su corazón para hacerle latir más fuerte que el del contrario. Los estabais empujando con vuestra voz, con vuestra ilusión. Al final eso fue, una ilusión… “coma sempre, o de sempre”. Para qué contarlo…

No se os puede pedir más, ni tampoco se os puede dar menos. Tampoco sé qué más se puede hacer; me imagino que será consecuencia de la derrota. El lunes nos levantaremos y seguiremos dedicándole a esto todo el tiempo y toda la ilusión, que seguimos teniendo gracias a que gente como vosotros lleva estos colores con virtudes casi paternales: generosidad, lealtad, cariño, compasión, esfuerzo, ayuda y sobre todo amor, mucho amor hacia el Celta a pesar de su histórica ingratitud.

Os pido disculpas por el ladrillo que os acabo de lanzar, pero necesitaba desahogarme y lanzar un grito de agradecimiento… y desesperación.

HALA CELTA
/2007/09/10

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LA HISTORIA QUE NO LES CONTE
Estaban el resignado, el crítico y el me da igual. No es un chiste, ni el comienzo de nada. Es el diagnóstico clínico de la afición del Celta con la pelota ya rodando. ¿Usted con quién está? Yo les reconozco que empecé el verano con los críticos y lo he terminado con los resignados. No sé en qué momento me he cambiado de bando. Los del me da igual se ríen, porque dicen que el suyo será mi próximo paso. Me he encontrado con Celestino en un bar de potes. En su carta de despido le han puesto que era un actor de Horacio Gómez. Celestino bebía tinto peleón y chupitos de licor café. Acabé por aguantarle la cabeza en el retrete mientras repetía lo que cobraba Gustavo López. Le dije que parara, por las náuseas. Tuve que pedirle una tónica para recuperar y darle conversación. Ya saben que los borrachos siempre dicen la verdad.

Como Celestino había perdido la fe, decidí llevarlo a misa. No es que sea yo muy creyente, ¿qué quieren que les diga?, pero me ofrecí a acompañarle para darle ánimos. Celestino saludaba al personal, de camino, con esos saltos imbéciles que solía ofrecernos cuando el partido era insoportable. La “Asociación por la pureza en un Celta de nobleza” recogía firmas sobre el mostrador contra la gestión del presidente. Un cartel de búsqueda y captura con las fotos de Lequi y Contreras regalado por el club en su aniversario adornaba la máquina de tabaco. No podemos quedarnos, le dije yo a Celestino, que perdemos la misa. Fue corta. Un cura vestido de Ramón Martínez nos contaba historias de pastores que multiplican panes y peces subidos a unas ovejas. En la cruz, Horacio Gómez esbozaba una tímida sonrisa. Nos pasaron dos veces el cesto. Una para el cura, supongo, porque Dios ni cobra ni paga impuestos, y otra para Jorge Otero. Este año se le dedica el domund. Yo le puse un par de euros y Celestino exprimió sus céntimos para aportar a las dos causas.

El cura Martínez cerró su sermón con una parábola del todopoderoso, uno y trino, en la que otorgaba la condición de padre a Mouriño, de hijo a Stoichkov y de espíritu santo a Antonio López, sin olvidar el recuerdo a los apóstoles futbolistas. Mi duda sigue siendo el espíritu santo. ¿Qué poderes tiene? ¿Por ejemplo? Si el equipo va mal, a quién nos cargamos. ¿A Stoichkov por decir bobadas? ¿A Antonio López por entrenar mal? ¿O a los dos? Antonio lleva el día a día. Stoichkov se encarga de las frases huecas, sin ni una explicación táctica y esas charlas megalómanas, llenas de estereotipos sobre el fútbol total, ese al que tiene aversión Antonio López, y en las que le encanta dejar ver su pasado futbolístico de élite, por cierto muy meritorio. ¿Cuál es su función, si exceptuando a Zanev y Manchev, quien ficha es Ramón Martínez y quien entrena es Antonio López? ¿Un manager general de serie be? Celestino me miraba como esperando a que yo le dijese algo. El entrenador de este equipo es Antonio López. Eso lo sabe “to quisque”. No me tienes que convecer, Celes, compañeiro. Ya me lo habían dicho, ¿y qué? Yo espero que el equipo vaya bien y no tengamos que cargarnos a nadie, sería lo mejor para todos. Estaba yo acabando de pronunciar la última sílaba y Celestino agachó la cabeza. Primero musitó algo que no llegué a entender. Luego se puso a lloriquear, sonando sus gemidos como el himno del Celta. ¿Y yo qué? Traen a Stoichkov y a mí me dejan en un rincón de Balaídos. ¿No era yo mejor mascota para la afición?
Tuve que dejarle beber tres tequilas, dos cubatas, dos cervezas y un chupito de absenta. En ese punto ya le había convencido para que renovara su carné de socio. Entró al último local dando tumbos. Tocaba una charanga, esperpéntica y desafinada, llamada “Federación de Peñas”. Daba asco oírles. Dos señoras lo confundieron con Moncho Carnero al verlo venir de la barra con la baraja de cartas. Les tuve que advertir, cuando quisieron abrazarlo, que no era el bueno de Moncho para jugar la partida, si no Celestino borracho pretendiendo echarle el tarot a una rubia. Pero al fin lo había conseguido. Celestino iba a hacerse socio. Ya daban mis orejas palmas pensando que dejaría de ir solo al estadio, cuando todo se fue al cuerno. Se encontró con un tipo que decía que le perseguían pantojas en patinente, guardias civiles con rastrillos, árbitros en pelotas y hasta una morsa con albornoz. Un tipo de lupas que había convencido a Celestino, desde el rencor, para que no volviese a Balaídos. Si te echan, no vuelvas, que les jodan, decía. Lo que me faltaba. Salimos una noche de copas, Celestino y yo, y tenemos que encontrarnos a Fernando Vázquez.

Pues nada, tendré que seguir yendo solo al campo. Luego ya vendrán a aplaudir cuando subamos. ¡Cuántos han pasado, cuántos pasaremos, y cuántos vendrán para marcharse después! El fútbol, como la vida, tiene esas cosas. Al final, lo que queda cuando rajamos tanto, despotricamos, nos cabreamos, reímos, cantamos, nos abrazamos, saltamos o lloramos es la esencia de este sentimiento. Ojalá Pinto vuelva a ser el Zamora. Ojalá Zanev no sea el enésimo fraude de lateral izquierdo. Ojalá Lucas se recupere. Ojalá Rubén coja el tono pronto. Ojalá Peña no haya venido a jubilarse. Ojalá Vara sea lo que dicen que es. Ojalá Roberto Souza no mate a nadie de un pelotazo. Ojalá que Núñez nos demuestre, de una vez, qué cojones hacía en el Madrid o en el Liverpool. Ojalá que Manchev no sea lo que nos tememos. Ojalá el negrito holandés, con nombre de dálmata británico, haga pum tras los fuegos artificiales. Ojalá Canobbio mantenga siempre la lámpara encendida. Ojalá practiquemos un juego como el que le sale a Vitolo. Ojalá Diego Costa saque la varita del guante y Adrián se desquite de ser hijo de quien es. Ojalá Dani Abalo pueda demostrar lo que mucho que vale. Ojalá los suplentes entrenen a muerte por si les toca. Ojalá Okaas tenga gol, aunque sea poco.

Y, sobre todo, ojalá que estemos juntos, con la autocrítica necesaria pero sin sobredosis, luchando en el mismo barco por volver con los mejores. Seamos tres mil, cinco mil, o veinte mil. Da igual si tú no soportas a Mouriño, el otro cree que no hay plantilla, o yo confieso mi decepción con el fútbol cutre salchichero, rácano, excesivamente contenido y aburrido hasta el infierno que proclama Antonio López. El que esté deseando que las cosas salgan mal, o peor, para que se joda el presidente, los jugadores o el entrenador, ese, que no me venga a mí de celtista. Que no pase la vergüenza, por favor. Estoy hasta los cojones de esa gente. Hala Celta.
Pablo Carballo

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Hola Celtistas soy Pinto, lamento muchísimo no haberme podido dirigir antes a todos vosotros. Tenía una deuda pendiente con la afición que tanto me ha dado y a la que tengo tanto que agradecer y he aprovechado este momento para saldarla y no dejar que transcurriera mas tiempo.

Quien bien me conoce sabe que soy una persona reservada y poco dada a los medios de comunicación, por eso se me ocurrió la idea de realizar una carta personal dirigida solo y exclusivamente al Celtismo y al sentimiento que este desprende. La razón por la cual no he podido despedirme de la mejor manera que me hubiera gustado, fue por la sencilla razón de que todo ocurrió de un modo muy rápido y con algún que otro contratiempo que hicieron modificar los planes que en un principio tenía en mente realizar si mi marcha se concretara. También pensé que despedirme de vosotros de manera oficial sería un error, puesto que en un principio mi incorporación al FC Barcelona es en calidad de cedido. Bien es cierto que el FC Barcelona posee una opción que podría hacer efectiva a final de temporada para poder hacerse de manera definitiva con mis servicios. Al margen de lo que ocurra o deje de ocurrir, sentía la necesidad de expresaros la enorme gratitud que siento hacia todos y cada uno de vosotros.

Nueve años y medio se dicen pronto, pero entre ese periodo de tiempo hemos compartido grandes alegrías y grandes penas, risas y llantos, tardes de gloria y de tristeza… son tantas las emociones que he vivido junto a vosotros que me he contagiado de ese sentimiento al que todos llamamos Celtismo. Hoy por hoy, vaya donde vaya y esté donde esté, siempre estaré eternamente agradecido por todo el cariño que he recibido ya no solo en Vigo, sino en todos los lugares que he ido y que he encontrado a un
Celtista.

Siempre estaréis en mi corazón.

GRACIAS.

José Manuel Pinto Colorado.


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