El Maestro Titiritero
Los veranos en el mundo de fútbol son competiciones a parte del fútbol disputado, entre hombres en corbatas con las mangas de sus camisas enrolladas en sus escritorios, con el aire acondicionado ascendido, orejas pegados a sus teléfonos. Los protagonistas de esta liga intentan ganar una liga de nombres, estadísticas y caché, cada uno de ellos decidir el futuro de sus equipos. Millones de espectadores esperan información de los movimientos del mercado y jugadores profesionales esperan satisfacer sus pretensiones, a saber dinero, fama o quizás simplemente contar con minutos para demostrar sus calidades. El mercado sólo es superado en termos de dinero y en poder por relaciones internacionales entre los gobiernos de los países más potentes del mundo. Con cualquier proceso que incluye tantas ramificaciones financieras, siempre existan intermediarios que intentan arrebatar el momento para ayudar las negociaciones multimillonarias, encontrar la mejor situación por sus clientes y supuestamente llevar algo del dinero encima de la mesa. Estos intermediarios, llamados agentes o representantes, que viene de diversas áreas de especialización han revolucionado la manera en que clubes contratan jugadores en la última década. Jorge Mendes, agente de Cristiano Ronaldo y José Mourinho entre otros, es un ex-futbolista que se convirtió en el dueño de un videoclip antes de ser un superagente. Pichichi de la liga español la temporada pasada e internacional español Dani Güiza acabó por ser el fichaje más caro en el fútbol turco con la ayuda de un grupo de representantes liderado por la cantante, modelo topless de las páginas de Interviú y estrella de programas de reality y salsa rosa, Nuria Bermúdez.
Un representante que ha creado un hueco en las oficinas dentro de la Plaza de España, la sede de Celta, después de la llegada de Ramón Martínez al puesto de director deportivo el pasado junio es Manuel García Quillón. Los hermanos García Quilón, Manuel y Pablo, son conocidos por muchos por ser los representantes de jugadores españoles de alta calidad que milita en la liga española y en otras ligas internacionales. Manuel tal vez tiene más caché en el mundo de fútbol, especialmente por ser el representante del actual entrenador de Liverpool, Rafael Benítez y un gran porcentaje de la Armada Española en el Premiership inglés, pero también es conocido por ser una fuente de polémica. García Quilón es todavía considerado uno de los máximos responsables por el despedimiento de Quique Sánchez Flores y la batalla Carboni-Sanchez Flores por la insistencia del representante y el técnico representado por el propio García Quilón de fichar jugadores otros jugadores representados por el mismo agente, como Javier Arizmendi y Alexis Ruano. Curiosamente, la misma táctica no ha aparecido por el momento en tierras lusas, aunque todavía queda tiempo para que Benfica fiche Arizmendi como solución para llenar la portería con goles ante Trofense y Paços de Ferreira. Mencionar el nombre de Miguel Ángel Ferrer Martínez es un buen puente para hablar de las raíces del relacionamiento entre el actual director deportivo celtiña y García Quilón. Ramón Martínez fue el director de la cantera, un cazatalentos en la mano derecho de Emilio Butragueño en eses tiempos para dar un salto a una cantera que ha producido pocos jugadores desde la generación de Raúl, Iker Casillas y Guti. Su trabajo con la cantera fue justamente criticado por la prensa madrileño, entre algunos de las palabras escritas incluyen Alfredo Relaño de As que ha dicho que “La cantera de Madrid está en malas manos… en las de Ramón Martínez”. “El oneroso legado que Valdano dejó en el Madrid. Medio millón de euros al año, contrato blindado por una cantidad que es una vez y medio eso. Todo el mundo sabe que no funciona pero el monto de la indemnización y una buena dosis de cobardía moral y de parálisis institucional le mantienen ahí.” Una de las historias más contadas sobre el favorecimiento jugadores representados por García Quilón tuvo gracias a la fuerza que tuvo con Ramón Martínez fue fichar y colar por una temporada entera un portero que era representante de García Quilón procedente de Córdoba, donde era suplente para tres temporadas consecutivas, para el Real Madrid Castilla, por delante de otros canteranos – Diego López, Cobeño, Codina y Adán. Por otro lado, la progresión de canteranos como Rubén de la Red y Jurado fueron cortados por jugar en el filial de Real Madrid por estar excesivo tiempo jugar contra competición inferior. García Quilón nunca forzó la salida públicamente de cualquier jugador durante el tiempo en que Ramón Martínez fue director de la cantera, entonces yo soy del pensamiento que los dos jugadores quedaron en Real Madrid Castilla quizás para ser un pequeño amuestra del “gran trabajo” hecho por Martínez con la cantera. Puedo estar errado en este asunto, pero nunca sabes cuando estamos hablar de las colaboraciones entre estos dos hombres con pinta de ser muy tramposos.
Ramón Martínez encontró nuevo trabajo en Galicia pero la conexión entre el nuevo director deportivo de Celta y el agente madrileño continuó. Celta fichó dos clientes de García Quilón en el mercado de verano de 2007, Adrian González y Rubén González, ambos productos de la cantera madrileña. Roberto Trashorras fue el primero fichaje del mercado de verano de 2008 luego a concluir la temporada después de acabar su contrato con Las Palmas, y otros clientes como Nano (Cádiz) y Tena (Getafe). El ofrecimiento de jugadores, especialmente de la calidad baja de Nano y Tena entre otros, y quizás otros clientes en busca de minutos junto con la relación entre estos dos hombres perjudica el planeamiento de nuestro equipo para la próxima temporada. Aunque el dinero encima de la mesa para los negocios hechos por jugadores de García Quilón con el Celta han sido casi insignificante en relación con otras operaciones en que el representante gane su compensación (un 10% de compensación por el traspaso y contrato de Rubén, la cesión de Adrian y el contrato de Trashorras llega a un cifra cerca de 200 mil euros), confiar que Ramón Martínez tiene los mejores intereses de Celta antes de intereses personales cuando estamos hablando de cifras que puede duplicar o triplicar su salario con la entidad es un difícil tarea para los máximos defensores. Si historia nos puede contar algo, hay una alta probabilidad que la planificación de nuestro club es prioridad número dos o tres en la lista de Ramón Martínez después de recompensar sus amigos dentro del mundo de fútbol, como hizo con López Caro, un hombre del agrado de Martínez desde su tiempo como director de la cantera o como han hecho en fichar jugadores representados por ciertos intermediarios. Pero la realidad es el fútbol es un sector multimillonario en primero y un partido de once individuos jugando como un conjunto en segundo. Cualquier uno de nosotros en la misma posición hiciera las mismas decisiones. El problema con el fútbol son los intermediarios que han cambiado la manera en que se juega el fútbol fuera de las cuatro líneas. Manuel García Quilón es un ejemplo de estas personas que han dando el poder en las manos de los jugadores, y aunque no hay problemas con eso en mi opinión porque merecen el dinero, hay problemas con las formas y las tácticas; agentes como García Quilón se han convertido en ser maestro titiriteros de clubes. Colaboraciones como la de Martínez y García Quilón ensucian el mundo del deporte rey, un juego practicado por todo el mundo, por todas las razas y con una larga tradición.
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